La expresion

La expresión “Poner mirando pa’ Cuenca” se remonta al reinado de Juana la Loca y Felipe el Hermoso en la Castilla de finales del siglo XV. Al ser el Rey un gran mujeriego, algo que su consorte no podía soportar, ideó un plan para que la Reina no sospechara cuando se encontraba con sus amantes.

Organizó un pequeño observador astronómico en una torre, donde con ayuda de los nuevos instrumentos de navegación era capaz de individuar la dirección de las principales ciudades del reino. Así, cada vez que quería escabullirse con alguna mujer no tenía más que decirle a la reina: “Subo con la dama al observatorio, que la voy a poner mirando para Cuenca”. Según esta teoría, los guardias del rey, que obviamente sabían a qué subía el monarca al observatorio, comenzaron a utilizar la frase por los burdeles de Castilla, por lo que la expresión tuvo una rápida difusión.

Felipe el Hermoso y Juana la Loca por Jacob Van Laethem

Otra teoria hace una clara referencia a la posición sexual conocida comúnmente como ‘postura del perro’ (o más formalmente ‘coito a tergo’) y por analogía la misma postura en la que se colocan los musulmanes a la hora de orar.

Poner-mirando-a-Cuenca

Como bien sabréis, éstos rezan mirando hacia La Meca que está al Este, aunque sí nos situamos desde Madrid encontraremos que la ciudad en la que nació el profeta Mahoma está en el Sureste.

Si trazásemos una línea recta desde Madrid hacia La Meca (tal y como aparece en la imagen del mapa que ilustra este post) podremos observar que Cuenca está situada en la misma trayectoria, siendo la primera población/provincia en ese recorrido en línea recta saliendo desde la capital de España en dirección a la ciudad islámica.

Y es más que posible que sea esta la razón por la que se cambió la expresión, que en su origen era “Poner mirando a La Meca”, por la referencia de Cuenca con la intención de darle un sentido más castizo y cañí a un modismo que se utiliza, tal y como he especificado, como clara alusión a la postura y orientación en la que se colocan los musulmanes para realizar sus oraciones y su parecido a la mencionada postura sexual.

Evidentemente tampoco podemos dejar de tener en cuenta el importante pasado musulmán de Cuenca.

Con los años, muchas son las variantes (como “Poner mirando a Cuenca” “Mirar para Cuenca”, “Te voy a poner mirando a/para/pa’ Cuenca” y un largo etcétera) y las poblaciones que se han ido introduciendo en la expresión encontrándonos quien alude a Pamplona, Teruel o incluso Roma.

Por cierto, como curiosidad cabe añadir que la distancia entre Madrid y La Meca en línea recta es de 4.604 km.